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martes, 17 de septiembre de 2013

PROYECTO EVOLUCIÓN

Cuando concebí la idea de realizar fotografía ambulante, fue con la idea de volver a dar vida a esa antigua tradición que ya desapareció en México y que esta casi a punto de desaparecer en otros países del 3er mundo. Desgraciadamente en tiempos modernos escasamente se práctica, y cuando se hace es con fines artísticos. Esta antigua práctica no tiene nada que ver con la fotografía de retrato, donde el fotógrafo va tocando puerta en puerta, ofreciendo sus servicios a los habitantes de una ciudad o de cualquier pueblo, o de la fotografía callejera donde sólo basta salir a la calle y empiezar a disparar con la cámara, tomando fotos a diestra y siniestra a la gente que va transitando a tu paso, que por lo regular no se entera de que ha sido fotografiada. La fotografía puede ser considerada en unos casos un acto de violencia a los derechos, dependiendo del tipo de fotografía que se práctica, tanto las circunstancias en que se práctica así como al sujeto que se le práctica y por cierto el tema en cuestión. Recuerdo que cuando niña, una ocasión cuando mi padre nos llevo un domingo a toda la familia al bosque de Chapultepec, entre los muchos vendedores que allí se encontraban como el de helados, globos, matracas, pitillos, aguas de sabores, juego de lotería, títeres, tortas, hotdogs, botecillos con agua para hacer burbujas de jabón, chicharrones, naranjas con chile, charritos, papas fritas e infinidad de golosinas, había también entre ellos un fotógrafos que te hacía y vendía una foto instantánea, pero la peculiaridad de este fotógrafo es que tenía una gran pintura montada por un palo en cada lado, que usaba de fondo, cada palo era sostenido por un jover, después supimos que eran sus hijos; en la imagen de la pintura se podía apreciar un kiosko en medio de un hermoso jardín, un lago, cisnes, pájaros, un arco ricamente decorado por flores multicolor y árboles podados al estilo de los jardines británicos, en fin, una hermosa pintura que te hacia soñar y viajar a ese idílico jardín. Pedimos a mi padre casi a gritos que nos tomáramos una foto allí. Ese fue mi primer encuentro con este tipo de fotografía. Mi proyecto fue inspirado en mi recuerdo, que trata de rescatar, mostrar y difundir el foto-retrato donde la persona participante da de antemano su consentimiento, puesto que en el marco en que se desarrolla y produce la foto de este proyecto existe la información y el contacto directo con la gente He combinado la pintura (fondo) y la realidad (persona) concepto en desuso por la mayoría de quienes practican la fotografía, con un tema especifico "LA EVOLUCIÓN". No es lo mismo cuando pintas un mural, e invitas a la gente que transita al paso a posar en él, el mural es estático, y corres el riesgo que tu obra pictórica, por ser de caráter público y por lo general pagada como encargo sea usada para beneficio de la sociedad. La ventaja de usar un pintura movible, es que al terminar la sesión, la enrollas, empacas y te buscas otro espacio, que puede ser al aire libre como también un lugar cerrado, donde puedes continuar la sesión de fotos. Ayer tuve en el parque la agradable experiencia junto a mi colega Marjan Borsjes, de hacer fotos que fuerón concevidas con muy buenas reacciones de la gente que se ofreció para ser retratada, e incluso hubo quienes se mostrarón entusiastas en posar al saber el objetivo de la misma. Cuando la gente coopera con alegría y llenadote de buenos complementos, te carga de energía positiva y nutre tus deseos de seguir haciendo nuevos proyectos, donde la interacción con quienes participan es la llave para su éxito. Adelina Reyes, 16 de septiembre 2013