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jueves, 4 de julio de 2013

FESTIVAL KETI KOTI

                                             ABOLICIÓN DE LA ESCLAVITUD FESTEJO
Este corto film muestra una serie de fotografias seleccionadas, que dan una impresión de lo que fue el festejo de el 150 aniversario de la abolición de la esclavitud, tomadas por Adelina Reyes, este lunes 1 de junio 2013, en el marco del festival Keti Koti llevado a cabo en el Oosterpark de Amsterdam.

Holanda celebró con un sentimiento solemne la liberación del yugo la escalvitud de las antiguas colonias del Caribe (Surinam y las Antillas) con una ceremonia donde Willem Alexander y Máxima ocuparon las primeras sillas.

El Gobierno representado por el vice primer ministro Lodewijk Asscher, hablo ante los micrófonos para expresar un arrepentimiento diciendo “No pasa desapercibido este capítulo deshonroso de nuestro pasado esclavista y muestro mi remordimiento y arrepentimiento por el trato dado por Holanda a la dignidad humana”. Y fue aplaudido por un público en su mayoria gente de Ghana, Aruba, Curazao y Surinam.

"Para nosotros, NO es suficiente el que se haya dicho lo siento, porque no cambia nada, no somos realmente libres, todavía somos esclavos", así me lo dijeron algunas personas a las que pregunte ese día, la mayoría procedentes de Surinam y las Antillas, incluso una señora lo llamo la nueva era de la esclavitud, "Ahora no solo es nuestra raza sino además todos los pobres de Holanda quienes seguimos siendo esclavos asalariados y discriminados en los puestos de trabajo".

El 1 de julio de 1863, los esclavos fueron liberados en las plantaciones de cacao, algodón, café y azúcar de los enclaves coloniales, pero Holanda suprimió la esclavitud en 1848, pero no la aplicó hasta mucho después por temor a las pérdidas económicas que ocasionaría. Los esclavos pasaron a ser "libres" pero su realidad no varió sustancialmente.

La Compañía de las Indias Occidentales, fundada en 1621 y poseedora del monopolio comercial de la zona, dirigía a su vez el tráfico holandés de esclavos de África, Brasil, el Caribe y Norteamérica. Los nativos eran comprados en la costa ghanesa a vendedores locales y llevados luego por barco hasta tierras americanas. Surinam se convirtió en la posesión más importante de la zona para los holandeses. La esclavitud se considera hoy un crimen contra la humanidad, y está prohibida, sin embargo ha cobrado nuevas formas insospechables. Un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), calculaba en 2012 que unos 22 millones de personas sufrían trabajos forzados en el mundo.

Aunque se haga referencia a estas prácticas utilizando habitualmente los términos de mano de obra garantizada, trabajo forzado, o en sus prácticas más extremas que se presentan bajo la forma del trabajo infantil y el tráfico de personas, donde las principales víctimas son los niños y las mujeres que sirven para abastecer las redes de prostitución y el trabajo en el servicio doméstico, no deja de ser una esclavitud moderna.

La trata de personas está directamente relacionada con la discriminación tanto racial como étnica, sexual y de género. Estas personas, víctimas de discriminación, suelen pertenecer a los segmentos más pobres de la sociedad y, sin embargo, las estrategias de lucha contra la pobreza rara vez abordan el vínculo entre este fenómeno y la discriminación sistémica. Además, como se les niega la igualdad de oportunidades, la igualdad de trato y la dignidad en el trabajo se convierten también en víctimas de discriminación en otras esferas.

La celebración de ayer, por lo tanto no deja de ser más que una simple formalidad, un recordatorio de la historia negra de Holanda, con una doble moral, porque para quienes no han sufrido nunca un acto de discriminación y esclavismo en cualquiera de sus formas, siempre podrán minimizar su existencia, y a quienes realmente fueron históricamente como raza pisoteados, dejando mella psicológica a sus descendientes, fuerón quienes desfilaban con orgullo, delante de ellos, poniendo las sombólicas coronas de flores ante el monumento Erwin de Vries, recordando una época nefasta, y celebrando con las mismas connotaciones la actual.

Adelina Reyes 2 de julio 2013